Sabemos que el ser humano es un ser grupal que no está concebido para salir solo adelante. Siente la necesidad de relacionarse, nota que algo le falta, que está incompleto, y por eso, como especie, necesita a otro u otra para llegar al futuro.
Sin embargo todos necesitamos nuestra pequeña burbuja de intimidad, nuestro pequeño espacio para hacernos compañía a nosotros mismos. A mi modo de ver esa soledad es llegar a valorar tú mundo interior, es el sentimiento de valorar tú propia independencia sin ataduras a otros.
Pero, como todo en esta vida, en exceso es malo.
Eso es desagradable. Puedes llegar a encontrarte rodeada de gente y sentirte sola, o puedes estar acompañada del mundo entero y solo pensar en el que te falta... ¿Quién no ha sentido su interior en blanco y negro alguna vez? ¿Quién no ha visto que una sola persona puede llenarlo todo de colores? ¿Y alguien sabe lo que es qué esa persona se marche por donde vino de repente, llevándose el arcoíris que había traído consigo? Cerrando una puerta detrás de sí, una puerta que sabes que va a tardar mucho en abrirse de nuevo.
Lo malo es que puedes pasar tanto tiempo mirando esa puerta cerrada que no te das cuenta de las ventanas que se abren a tu alrededor. Y sólo cuando las ventanas se cierran te das cuenta de su ausencia, de la oportunidad perdida. Sólo entonces es cuando te das asco a ti misma por haber estado tanto rato perdiendo el tiempo con una puerta que sabes no va a abrirse.
Es entonces y sólo entonces cuando deseas consumirte en lágrimas, llorar y llorar porque la soledad te puede. Y sientes el silencio de tu alrededor como algo frío, porque te hace ser consciente de tu penosa situación, pero a la vez te es necesario y todo lo que rompa ese silencio molesta. Es peligroso entrar en eso, porque no quieres tener contacto con nadie, no le ves sentido a sonreír y te encierras en ti misma, pero eso hace que te sientas distante del mundo, y esa soledad la compensas con silencio... y cada vez te hundes más en las arenas movedizas... hasta que es demasiado tarde para salir...
Sientes furia, rabia, tristeza, desolación, impotencia... y un vacío frío en tu interior... en el que te vas perdiendo poco a poco... y todas tus fuerzas se van en desear tener alas, para poder volar y escapar de la realidad, en crear un mundo de fantasías que siga tus propias reglas.
Un mundo donde pueda ser dueña de mi propio destino.
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Sabes es muy bonita....pero el leerla me ha hecho sentir mal....antes de leerla ya me sentia asi solo, ahora despues de leerla se k tu tambien te sientes sola, se mu bien k es eso ... y lo has descrito perfectamente =)
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